Después de una primera fase ejecutada el pasado año, en la que sustituimos el pavimento vinílico deteriorado de las duchas por gres, ahora continuamos renovando las zonas de agua y baños del vestuario femenino para mejorar tanto su imagen como las condiciones de higiene y limpieza.
Además, vamos a habilitar una nueva sala de cambio para familias, especialmente pensada para facilitar el acceso a padres y madres que acuden a la piscina con niños y niñas con necesidades especiales, pero que también dará respuesta a otras situaciones en las que el adulto y el menor utilizan vestuarios diferentes. Este nuevo espacio contará con taquillas y permitirá acceder directamente a la piscina a través de la zona del gimnasio.
Son mejoras que nacen de las propias demandas de los usuarios y que, aunque puedan parecer pequeñas, hacen que nuestras instalaciones sean más cómodas, accesibles y adaptadas a las necesidades reales de las familias. Seguiremos aprovechando los periodos de cierre para avanzar progresivamente en la renovación de la piscina municipal y ofrecer cada vez un mejor servicio.